¿Se volvió un lujo ir a un hospital o pedir una ambulancia en Estados Unidos?

¿Se volvió un lujo ir a un hospital o pedir una ambulancia en Estados Unidos?


Por Mamen Sala

“¡No llamen a una ambulancia. Son 3.000 dólares, no puedo pagarlos!”, fue el grito de una mujer con la pierna atrapada en el metro de Boston. Su petición le dio la vuelta al mundo.

Cuando en Estados Unidos un paciente llega a un hospital pidiendo ayuda, el equipo médico, por ley, tiene que atenderle. Así lo explica Guido Maquiavelo, especialista en optimización pre-operatoria con más de 10 años de experiencia en un hospital público del distrito Bronx, en Nueva York.

“Si un paciente llega al hospital, independiente de si tiene seguro médico o no, se le atiende y se hace lo que sea necesario. Posteriormente, cuando su estado de salud mejora, los servicios administrativos trabajan con el paciente”, contó el médico a France 24.

El problema llega cuando los servicios administrativos entregan la factura de la visita, que por lo general suele rondar cifras abultadas. No todo el mundo puede asumir los costos de estas facturas, por eso, en el año 1965, se fundaron los sistemas sanitarios Medicare y Medicaid, encaminados a ayudar a los mayores de 65 años y a los más desfavorecidos económicamente.

Sin embargo, si no se es parte de estos dos grupos y además no se trabaja para una gran compañía que ofrezca un seguro médico, como el caso, por ejemplo, de los trabajadores autónomos o empleados de empresas pequeñas, todo se complica. –sn–

 

 

 

 

 

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