Los escándalos por posibles falsos aportantes de campaña del partido de gobierno en Argentina

El escándalo afecta especialmente la imagen del Gobierno argentino porque tanto el presidente Macri como la gobernadora de la provincia de Buenos Aires llegaron al poder sosteniendo la bandera de la lucha contra la corrupción.

© Marcos Brindicci / Reuters | El presidente de Argentina, Mauricio Macri, habla durante una conferencia de prensa en la residencia presidencial Olivos en Buenos Aires, Argentina, el 18 de julio de 2018.

Por Natalio Cosoy | France 24

 

 

Ahora, tras señalamientos de que en su partido se llevó a cabo lo que parece ser una posible maniobra para “lavar” aportes de campaña de donantes que no querían aparecer con sus nombres, en Argentina comienzan a pedirles respuestas.

A mediados de junio el periodista Juan Amorín publicó una primera investigación en el sitio web ‘El Destape’, en la que daba cuenta de más de 200 casos de personas que figuraban como habiendo aportado dinero (entre 300 y 1.500 pesos argentinos cada uno, 10 a 300 dólares; a veces incluso más) para la campaña 2017 de los candidatos de Cambiemos al legislativo Esteban Bullrich y Graciela Ocaña.

Las personas aseguraban no haber aportado, lo desconocían, y eran ciudadanos de bajos ingresos, registrados como beneficiarios de planes de ayuda social. También figuraban, según ‘El Destape’, como afiliados al partido PRO, el movimiento político del presidente Mauricio Macri y principal componente de la alianza Cambiemos, a pesar de que las personas negaron haberse afiliado.

El número de casos fue creciendo, con más investigaciones periodísticas, a las que se sumaron otros medios locales. Empezaron a aparecer incluso en los listados de donantes nombres de funcionarios o figuras políticas cercanas al oficialismo que niegan haber hecho aportes. También aparecieron aportantes a la campaña presidencial Macri 2015 (con la que el presidente llegó al cargo) que dicen no haber donado dinero.

De hecho, el sitio web ‘Chequeado’ ya había publicado una investigación sobre los aportes de 2015, en la que se señalaba a su partido haber recibido 3 millones de pesos (unos 300.000 dólares al cambio oficial de la época) de empleados de empresas privadas que prestaban servicios a la ciudad de Buenos Aires, de la que Macri era jefe de gobierno, además de otros aportes de empleados de empresas afines hechos a nombre de las compañías. Ambas modalidades de aportes están, por diferentes motivos, prohibidas.

Las irregularidades en los aportes no son exclusivas del PRO, es algo que suele ocurrir con prácticamente todos los partidos políticos en Argentina. La campaña de Daniel Scioli (candidato del partido Frente para la Victoria, de la entonces presidenta y hoy senadora Cristina Fernández de Kirchner), quien perdió la segunda vuelta presidencial frente a Macri, también fue señalada por problemas en las listas de aportantes.

Más aún, la jueza con competencia electoral María Romilda Servini de Cubría, tras analizar las campañas presidenciales de 2015 desaprobó las de Macri, Scioli y otros dos candidatos, Sergio Massa y Adolfo Rodríguez Saa. Servini de Cubría consideró que no han podido justificar el origen de los fondos. El caso está ahora en manos de la Cámara Nacional Electoral, que debe decidir si deja o no en firme la decisión de la jueza. En caso de hacerlo, afectaría los fondos públicos que recibirán para la campaña presidencial 2019 los partidos señalados. El escándalo de los falsos aportantes de 2017 ya está también en la Justicia, que buscará determinar si se violó la ley electoral.

María Eugenia Vidal, gobernadora de la provincia de Buenos Aires, una de las más afectadas

El caso afecta especialmente a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires María Eugenia Vidal, la líder oficialista con mejor imagen pública. Tras mantenerse en silencio sobre el tema durante casi un mes, ordenó una auditoría interna, llamó a que se trate una ley de bancarización de los aportes y este miércoles 18 de julio le pidió la renuncia a la contadora general de la provincia de Buenos aires, María Fernanda Inza, cuya designación había aprobado el legislativo provincial apenas una semana antes. Inza había estado a cargo de la recaudación de campaña en su momento.

El miércoles, Vidal anunció esas decisiones en una conferencia de prensa, en la que dijo: “Frente a esto doy la cara como lo he hecho siempre”. Y, aunque le pidió la renuncia a Inza, dijo que fue una decisión “preventiva”, que no duda de ella y que espera que todo se aclare la Justicia.

El mismo día, horas más tarde, el presidente Macri dijo en rueda de prensa que su partido presentará todos los datos a la Justicia, e insistió –como Vidal– en la necesidad de que los aportes sean hechos mediante transferencias bancarias y no en efectivo (algo que otras agrupaciones ya estaban haciendo mayoritariamente, pero no el PRO).

Ni Macri ni Vidal negaron tajantemente los señalamientos y el tema está lejos de haberse cerrado aún. Y queda en el aire la pregunta tal vez más importante: si efectivamente se trató de falsos donantes, ¿quiénes fueron los verdaderos aportantes a la campaña, de dónde salió ese dinero?

Primera modificación : 20/07/2018

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